Chocamán es un municipio del estado de Veracruz, ubicado en la zona central del Estado, en las coordenadas 19º01´ de latitud Norte y 97º02´ de longitud Oeste, a una altura de 1,360 metros sobre el nivel del mar. Limita al Norte y Noroeste con Coscomatepec; al Noreste; al Sur con Fortín y al Suroeste con La Perla. Su distancia aproximada al Sursuroeste de la capital del Estado por carretera es de 146 Km. Su clima es templado-húmedo-regular con una temperatura promedio de 19º C.; su precipitación pluvial media anual es de 1,844.4 milímetros. Tiene una superficie de 41.13 Km2, cifra que representa un 0.06% total del Estado. Posee una población de habitantes.
El nombre Chocamán significa en náhualt “Lugar de llanto” o “Donde cogen lágrimas”. La tradición señala que Man era un personaje que al ver su pueblo en llamas, durante la conquista mexica, se retiró a un cerro a llorar, mientras sus súbditos exclamaban “amo choca man“: ya no llores, Man; de donde deriva el nombre. En 1831 era una municipalidad que limitaba con Coscomatepec, Tomatlán, San Andrés Chalchicomula, Córdoba y Atzácan. Por decreto de 18 de diciembre de 1958, el pueblo de Chocamán se eleva a la categoría de Villa.
En Chocamán existen monumentos históricos como la Parroquia de San Francisco de Asís y la zona arqueológica de Chocamán Viejo. Los días 2 y 3 de mayo se festéja el día de la Santa Cruz y se acostumbra subir a las cimas de los cerros Tlalchinoltepetl y Xonotepetl en donde existe en cada uno una cruz de madera gigante en donde se celebra misa por el párroco del pueblo. En las artesanías Chocamán ha alcanzado reconocimiento importante los artesanos del papel, que elaboran guías de papel china “picado” para los altares de Todos Santos y para la celebración de la Virgen de Guadalupe. Los platillos tradicionales en el municipio son el mole de olla, los tamales (de salsa, fríjol, flor de izote, tlanepa), el tesmole (de res, elote).
Uno de los principales atractivos turísticos de Chocamán es la Barranca del Río Metlac, lugar donde se pueden admirar los dos puentes que corresponden a diferentes momentos de nuestra historia; el más antiguo es el de San Miguel, que data de la época de la colonia; le sigue el famoso puente del ferrocarril mexicano que funcionó ininterrumpidamente desde 1873 hasta 1985 y que es considerado como una de las grandes obras de ingeniería del siglo XIX. La belleza de esta barranca radica en la abundante vegetación y la gran biodiversidad de flora y fauna.
Chocamán cumple rigurosamente el mandato natural de las estaciones del año, así en invierno pueden apreciarse paisajes blancos, debido a las espesas neblinas que pueden llegar a ser tan densas como para no permitir la vista a pocos metros, un espectáculo digno de admirarse, sobre todo desde las montañas. En primavera, el poblado y sus alrededores se convierten en un mosaico multicolor, en tanto que en el verano los calores son intensos pero soportables con ligeras lluvias. Finalmente en otoño las tardes de lluvias combinan con los innumerables tonos amarillos, café y rojizos de la diversidad de árboles que rinden tributo a la tierra con sus hojas secas. Además de la vegetación exuberante, los ríos son abundantes que forman balsas y caídas en las que se pueden nadar y disfrutar en los días calurosos, entre los más conocidos encontramos: La Barranca, Ojo de Agua, La Represa, Tepexilotla, El Nacimiento. El camping puede practicarse perfectamente en el municipio, sobre todo en el Cerro Tlalchinoltepetl o en la congregación de Tepexilotla.
Existe un lugar denominado “Chocamán Viejo” en el que se dice habitó el Calpixque o recaudador de impuestos y en donde se aprecian “Ruinas” o “Vestigios” de edificaciones y figuras de piedra.
