Una vez más te traemos otra leyenda de Veracruz, en esta ocasión el lugar protagonista es Alvarado, hace mucho tiempo empezó a correr el rumor de que un mal hombre molestaba a las mujeres de Alvarado, amenazaba a sus maridos y robaba las cosechas… muchos habían sido las victimas de ese hombre cuya identidad era desconocida.
La gente del pueblo se reunió para buscarlo y obligarlo a dejar el pueblo pero el desapareció y no volvieron a verlo. Como si supiera que querían lincharlo.
Un día una mujer salía del mercado cuando se topó con un perro prieto que no le permitía pasar. Era de mirada profunda y colmillos afilados y hacia un ruido con la boca como gruñido que imponía. El hijo de la mujer se acercó y le dijo no te preocupes es solo un perro hambriento, dale un pedazo de pan, la mujer hizo lo que su hijo le aconsejo, cuando el perro sin darle tiempo le arranco la mano de una mordida y salió corriendo. La gente se quedó impresionada pues nunca había pasado algo parecido con ningún animal.
Otro día unos campesinos que regresaban de su jornada de trabajo, se encontraron con el perro prieto, en principio quisieron acariciarlo pero su mirada profunda y sus brillantes colmillos los asustaron. El perro no les permitió el paso y al intentar rodearlo ataco a uno de ellos mordiéndole la pantorrilla. En pocos días las historias del perro prieto eran cada día más amenazadoras para la población, así que un día un hombre que encontró al perro decidió hacerle frente y molerlo a palos con una vara de pirulí. Le pego tanto que el perro no podía moverse, cuando la gente se dio cuenta de esto festejaron aplaudiendo la hazaña. Entonces el perro se enderezó parándose sobre sus patas traseras y, con sus patas delanteras, comenzó a arrancarse el pellejo de la cara. Para sorpresa de todos, bajo aquel pellejo apareció el hombre desconocido que semanas atrás había hecho maldades en el pueblo. El hombre malo se despojó de su piel de perro y se echó a correr ante la mirada atónita del pueblo. Nunca lo volvieron a ver y nadie supo cómo había ocurrido aquello, pero lo cierto es que los perros del pueblo, nunca volvieron a recibir el trato amable al que estaban acostumbrados.
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Posted in: Destacadas, Noticias by Monica on septiembre 8, 2010 | 2 Comentarios

